Subio las escaleras lo mas rapido que podia, la disociacionde su mente perturbaba su existencia, los fantasmas de su conciencia le dificultaban respirar, la oscuridad del entorno transformaba el ambiente en un espeso y confuso retrato en donde la tristeza y lastima reinaban sobre la voluntad. Cuando por fin logro llegar a su habitacion sintio un calor propio de una hormiga a la cual con una lupa torturan dandole fin a su laburosa vida, pobre insecto infeliz toda su vida habia servido a su colonia para despues en unos segundos morir por la diversion de un gigante. Observo cuidadosamente toda la habitacion antes de hacer cualquier movimiento, le atemorizabael ser observado por esa escencia de maldad que cubria su alma y la llevaba a lo mas profundo del abismo en el cual habia caido y ya no podia regresar, como deseaba esa mano amiga la que reconforta y da esperanza pero quien se iva a preocupar por un bastardo como el?, acaso a alguien le interesaria escuchar a tal mal nacido?, estaba solo en una lucha la cual habia perdido hace tiempo. Cuando camino hacia la ventana la madera chillaba ensordeciendo y atormentando su mente no lograba ignorar ese sonido que le comia los nervios y lo estremecia sin cesar. Ya no soportaba mas, estaba atrapado en ese inmenso y pequeño mundo que es la vida, hacia años que no reia, que no disfrutaba un amanecer, siempre estaba todo tan oscuro y confuso. En el reflejo del vidrio vio a un ser tan putrefacto como un cadaver, palido y ojeroso que lo miraba con ironia, el mismo que siempre se reflejaba donde el estaba el estaba. Odiaba a ese ser mas que a el mismo, pero era tan cobarde que nunca se atreveria a enfrentarlo, sin duda hasta un bebe seria capaz de burlarse de el. De a poco comenzo a sentirse mas y mas intimidado, no podia llorar, ni gritar, solo fijo su vista en el reflejo, alzo sus manos al negro cielo, respiro profundo por ultima vez como no hacia en años y con esa motibacion que solo da el aroma de la muerte se arrojo contra la ventana destruyendo asi a ese reflejo torturador y cayo en un vacio infinito dandole al fin el dulce sabor del fin de la vida.
domingo
Tu Reflejo
Publicado por ArsMoriendi en 21:50
